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Ramiro Duchén Condarco

El Sol del Cuzco, salió a luz el 1 de enero de 1825 con una periodicidad semanal, impreso a dos columnas en la imprenta del Gobierno. Hasta diciembre de 1826 imprimió 89 números… Era una publicación de carácter oficial que registraba las disposiciones legales emitidas por el gobierno peruano, matizadas con algunas notas referidas al agitado acontecer político de entonces.

Perú había logrado su independencia del poder español el 28 de julio de 1821, de la mano de José de San Martín (1778-1850), luego de que el 15 de julio se reuniera el cabildo de la ciudad y redactara el acta de la independencia. Sin embargo, no se pudo consolidar la independencia toda vez que los realistas mantenían su firme oposición, a la cabeza del Virrey de La Serna (1770 -1832) que se parapetó en Cuzco, tras ser expulsado de Lima. La independencia se hace efectiva en 1824, con el resonante triunfo de Antonio José de Sucre (1795-1830) en la batalla de Ayacucho.

San Martín fue nombrado protector del Perú, cargo que ejerció por el lapso de un año, entre agosto de 1821 y septiembre de 1822. A partir de la retirada de San Martín del Perú, hasta la llegada de Simón Bolívar (1783-1830), Perú se sumerge en un caos que amenazaba inclusive con envolverlo en una guerra civil, con los españoles al acecho…

En ese ínterin tuvieron lugar sucesos como la toma del poder de José de la Riva Agüero (1783-1858) mediante un golpe de Estado, la destitución de éste por parte del Congreso por la (re)toma de Lima por las huestes realistas del Gral. José de Canterac (1786-1835); el nombramiento de Torre Tagle (José Bernardo de Tagle y Portocarrero 1779-1825), como nuevo presidente…, la huida de Riva Agüero y su parapeto en Trujillo donde instituye un gobierno paralelo…

En medio de ese profundo caos Simón Bolívar fue llamado con urgencia al Perú para restablecer el orden republicano. Procedente de Guayaquil, desembarcó en el Puerto de Callao el 1 de septiembre de 1823. Se le dio amplios poderes al nombrarlo “Suprema autoridad” del Perú a quien el propio presidente Torres Tagle debía rendirle cuenta.

En esas condiciones permaneció en Perú por tres años continuos. Retornó a Colombia el 4 de septiembre de 1826.

El paso de Bolivar por el Cuzco corresponde a una gira que el Libertador realizó en el apogeo de su gloria por diversas provincias (ciudades y poblaciones menores) peruanas del sur.  Bolívar entró al Cuzco el 25 de junio de 1825, y la relación publicada por El Sol de Cuzco corresponde a la edición N° 27, del 2 de julio de ese año, y que en partes salientes dice:

“En el dichoso instante en que S. E. el Libertador tocó la raya de este departamento, todos los hijos de él soltaron las efusiones de su corazón manifestando en palabras, y acciones el inexplicable contento que ocupaba sus gratas almas con la presencia de su Libertador. Nada de quanto hacían en su obsequio, les parecía capaz de indicar el mas ligero rasgo de su gratitud; todo era poco al frente de sus clamores, de sus anhelos y deseos;  las suntuosas decoraciones de arcos triunfales, colgaduras, bailes, tamboriles y música que cubrían los caminos convirtiéndolos de campos desiertos en magníficas piezas de sarao era mirada por los peruanos como una pequeña muestra de su jubilo, de su regosijo y su reconocimiento a las dignaciones de su Libertador, cuyas mínimas acciones y palabras eran resibidas como otros tantos regalos del cielo (…) Asi atravesó S. E. las 35 leguas que hay desde la raya hasta esta feliz Capital haviendo visto por sus ojos el estusiasmo, el placer, y la alegria de los pueblos que estaban como locos por la satisfactoria presencia de su padre y su bienhechor. Cada posada presentaba motibos de admiracion por la grandeza, con que en todo sentido, recibia a su Libertador (…) El 24 de junio llegó S. E. al pueblo de Oropesa que dista 4 leguas de esta capital; allí resibio los homenajes de las corporaciones y el 25 despues de haber descansado media hora en casa del canto entro públicamente en medio de un numeroso concurso de los cuerpos y vecinos que salieron a caballo a recibirle atravesando por arcos triunfales calles entapisadas y un inmenso gentío que le llamaba su padre, entonando entre lágrimas de alegría viva el Libertador, viva Bolívar, viva el Padre de la Patria./ Los balcones y ventanas  ricamente colgados, y ocupados por el bello sexo, repetian los mismos tiernos nombres, arrojando a las calles monedas, palanganas de plata, palomas encintadas, flores y aguas de esquisito olor a tiempo de pasar S. E. Las repetidas salvas de artilleria y los repiques de campanas en todas las iglesias parece que encargaban a los ayres que publicasen su regocijo anunciando a distancias, la deseada llegada del inmortal Bolivar a la antigua corte de los Incas, al templo del Sol, al dichoso Cuzco. La Municipalidad presentó a S. E. un caballo ricamente enjaesado con piezas de oro y admitido por la incomparable filosofía de este heroe después de muchas suplicas y ruegos, monto en el hasta su  palacio, y echando pie a tierra paso inmediatamente y antes de todo otro acto a la iglesia catedral al Te Deum que lo patrocinó el Illmo acompañado de todo su clero comunidades religiosas e innumerable concurso, que vertían lagrimas entre las acciones de gracias al señor de cielos y tierra que estaba manifiesto. Enseguida de este acto religioso y edificante paso S. E. a descansar en su Palacio suntuosmente adornado, y allí despues  de una resistencia jenerosa fue coronado demano de la señora prefecta a quien acompañaban señoras vestidas de lujo con una guirnalda civica de oro matisada de perlas y brillantes que el comercio había dedicado a su obsequio, a pesar de la resistencia que hizo su moderacion (…) [Nota: Tratamos de mantener, en lo posible, la ortografía del original].

Y así continúa la relación… Vale mencionar que quien recibió a Bolivar en su ingreso al Cuzco fue el Prefecto Agustín Gamarra (1785-1841) en compañía de su esposa y séquito, la generala: doña Francisca Zubiaga y Bernales (1803-1835).

Pero veamos el ejemplar de El Sol de Cuzco mencionado.

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