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Ramiro Duchén Condarco

Raúl de la Quintana Condarco (+)

El texto fue tomado del libro Pasiòn por la Palabra. El periodismo boliviano a  través de sus protagonistas, perteneciente a la autoría de Ramiro Duchén Condarco y Raúl de la Quintana Condarco, Producciones Cima, La Paz, 1992, aunque se hicieron algunas enmiendas y adiciones.

Nació en La Paz en 1837 y falleció en Sucre en fecha indeterminada. Redactor y colaborador de La Época, La Voz de la Juventud, El Redactor de la Asamblea Constituyente de 1861, El Telégrafo, La Reforma y El Republicano.

Este periodista, además, fue un ilustrado “…literato gramático”, quien, “siendo profesor de literatura en los colegios de instrucción secundaria compuso y publicó un texto de Gramática Castellana, reputado como el primero en su género en Bolivia”.[1]

Miembro fundador de la “Sociedad Literaria Sucre”, reorganizada el 6 de agosto de 1881, bajo la presidencia de Luis Pablo Rosquellas, colaborado por Jorge Delgadillo (Vicepresidente), Julio Zilvety y Ricardo Mujía, hijo (Secretarios).[2] Figura, también, entre los redactores de la Revista Literaria (1881), vocero de la anotada Sociedad.

Ricardo Condarco perteneció a una de las familias más distinguidas de Oruro, cuyos descendientes trasladaron su residencia a La Paz y Sucre. Un cronista de Tribuna Universitaria, al rememorar el primer año de la muerte del periodista y médico Enrique Condarco, refiriéndose a la genealogía de dicha progenie, señala:

“José Antonio Alvarez de Condarco, ingeniero militar argentino. Ayudante de campo del General San Martín y después Secretario Privado del mismo. Actuó en Chacabuco y Maypú, después de haber sido el principal protagonista de la conocida aventura de Paso de los Andes, en cuya ocasión éste estuvo a punto de perder la vida en manos del realista Marcó de Pont”.[3]

El periodista, luego de dar otros antecedentes sobre este militar argentino, continúa su relato con rápidos esbozos biográficos sobre el Coronel don Pedro Álvarez de Condarco, otro ilustre miembro de la misma familia. Veamos:

“El Coronel Condarco murió acosado por enemigos que habían sido engendrados por esos gobiernos oligárquicos. Dejó varios vástagos. Entre ellos el tratadista Ricardo Condarco y el médico Oswaldo Condarco, quien fue padre de Enrique Condarco”.[4]

Este prestigioso paceño que transcurrió buena parte de su vida en la Capital de la República, fue redactor de El Telégrafo de La Paz desde el número 631, correspondiente a los primeros días de enero de 1864 hasta el 749, a partir del cual, sólo se registra el nombre de Ezequiel Arzadum.[5] La citada publicación “concluyó con el número 755 consecuencia de la revolución protagonizada por Mariano Melgarejo”,[6] del 28 de diciembre de ese año, merced a la cual se encaramó en el gobierno.

Condarco, desde El Telégrafo, apoyaba al régimen impuesto por Achá (1861-1864), con comentarios en los cuales aseguraba: “por tos periódicos que recibimos del exterior, vemos el alto concepto. Que tiene del patriotismo y carácter noble del pueblo y Gobierno boliviano[s]: este concepto ha sido formado sobre su entusiasta comportamiento en las aflictivas circunstancias que cruza la América…”.[7]

Dentro de su amplia labor periodística, Condarco se constituyó en un acérrimo enemigo de la dictadura de Mariano Melgarejo (1864-1871). Formó filas contra el protervo militar, junto a hombres como Agustín Aspiazu para derrocar al tirano. Consecuente con esos ideales, muchos de sus textos tienen esta estructura:

“Ningún país puede llamarse libre, progresista ni civilizado, mientras el pueblo no se gobierne por sí mismo: mientras; mientras no tenga la respetabilidad suficiente para hacer cumplir su voluntad, no puede tampoco llamarse el pueblo soberano./ En el largo tiempo de inacción popular en que ha permanecido Bolivia, por hallarse sometida al imperio de la fuerza unida, bajo la autoridad esencialmente militar de nuestros gobernantes, hemos tenido que experimentar por desgracia, prácticamente las funestas consecuencias  de la falta de principio que acabamos de establecer./ No es, pues, otra la causa de haberse enseñoreado con escandaloso y cínico descaro  la tiranía en nuestra patria, donde un jefe de facción, un capitán de compañía, o un oficial de gendarmes, han sabido imponer su voluntad a toda la República y elevarse por medio de tropelías hasta la primera magistratura, sin consultar para lo más mínimo la voluntad del pueblo”.[8]

Los párrafos copiados precedentemente revelan, en buena medida, el pensar y el sentir del ilustrado hombre de letras. Los mismos aparecieron en el bisemanario El Republicano, que contó entre sus redactores y colaboradores a Crispín Andrade y Portugal, Luis F. Lanza, Félix Reyes Ortíz y otros. El primer número de El Republicano vio la luz el 27 de noviembre de 1870. Fue su editor Wenceslao Baluarte.

Ricardo Condarco también estuvo vinculado con otras manifestaciones artísticas, como la musical. En efecto, en este campo, tradujo al español los versos de la zarzuela La Estraviada. Veamos:

“Los frutos de la iniciación del público paceño en los campos de la lírica, no se dejan esperar: el 4 de agosto de 1861 se presenta en La Paz la Zarzuela traducida del italiano y arreglada al español por los distinguidos jóvenes D. Cesar Núñez del Prado y d. Ricardo Condarco; y cuyo título es: La Extraviada cuya sublime música del maestro Verdi, ha producido una impresión viva, otra vez en esta población” tal como lo anunciaba el periódico El Telégrafo. Actuaron en esta oportunidad la Sta. Rosaura Rojas y los Sres. Manteca y Cueto”.[9]

“Función lírica dramática. Mañana, según el programa que hemos visto tendrá lugar la repetición de la zarzuela ‘La Estraviada’. En los intermedios habrá un concierto de música vocal e instrumental. Esperamos que la concurrencia sea numerosísima. El jefe de redacción de El Telégrafo. Casimiro Corral”.[10]

Ricardo Condarco es, además, autor de folletos como Cuestión Judicial Campero-Pacheco. Incidente promovido ante la Corte de Potosí. Su negativa con multa y costas a la parte de Campero (1887) y Para la historia. El General ‘Croupier’ en Campaña Judicial (1887), entre otros.

 

Fuentes consultadas

Acosta, Nicolás. Apuntes para la bibliografía periodística de la ciudad de La Paz. Imprenta de la Unión Americana de César Sevilla, La Paz, 1876. 56 P.

Bolivia, República de. Bolivia en el Primer Centenario de su Independencia. E. I. Du Pont de Nemours & Company, Inc. Ramo de Fabrikoid, Newburgh, Nueva York, E. U. A., 1925. 1142 P.

Condarco, Ricardo. “El pueblo y el gobierno”. El Telégrafo, Año 7, Nº 703 (LP.28.Jul.1864): 1.

Condarco, Ricardo. “El pueblo armado”. El Republicano, Año 1, Nº 55 (LP.22.Jul.1871).

“Función lírica dramática”. El Telégrafo, Año 3, Nº 394 (LP.7.Ago.1861): 2.

“Historia de la música. La Actividad operática en La Paz a partir de 1845”. Solobolivia.com.

Revista Literaria, primera entrega (Scr.Oct.1881).

“Síntesis genealógica de Enrique Condarco”. Tribuna Universitaria (Or.14.Mar.1949): 5.

 

NOTAS

[1] Bolivia, República de. Bolivia en el Primer Centenario de su Independencia. E. I. Du Pont de Nemours & Company, Inc. Ramo de Fabrikoid, Newburgh, Nueva York, E. U. A., 1925. P. 378.

[2] Cf. “Acta” en Revista Literaria, primera entrega (Scr.Oct.1881): 2.

[3] “Síntesis genealógica de Enrique Condarco”. Tribuna Universitaria (Or.14.Mar.1949): 5.

[4] “Síntesis genealógica…”.

[5] Cf. de Acosta, Nicolás. Apuntes… P. 30.

[6] Acosta, Nicolás. Apuntes… P. 30.

[7] Condarco, Ricardo. “El pueblo y el gobierno”. El Telégrafo, Año 7, Nº 703 (LP.28.Jul.1864): 1.

[8] Condarco, Ricardo. “El pueblo armado”. El Republicano, Año 1, Nº 55 (LP.22.Jul.1871).

[9] “Historia de la música. La Actividad operática en La Paz a partir de 1845”. Solobolivia.com.

[10] “Función lírica dramática”. El Telégrafo, Año 3, Nº 394 (LP.7.Ago.1861): 2.