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Publicado incialmente en La Patria (Or.1.Nov.2005)

Raúl Condarco Morales

Médico – cirujano

Natalio Condarco Sierra nació en Oruro el año 1875, en el hogar del médico filántropo Dr. Osvaldo Álvarez Condarco Huerta y su señora esposa Clotilde Sierra Arias.[1] Fue el cuarto de los ocho hijos del matrimonio. Hizo sus estudios primarios y de segunda enseñanza en su ciudad natal, estos últimos en el Colegio Bolívar situado por esos años en la Plaza de Armas —hoy 10 de Febrero— en el lugar que ocupa actualmente el edificio Palais Concert y construcciones aledañas.

Don Jenaro Ascarrunz, hacia 1920, rememorando la fundación del mencionado establecimiento educativo trae al recuerdo los nombres de “destacados mentores de la juventud” que enseñaron en las aulas del establecimiento durante la última mitad del siglo XIX, como : “Serapio Reyes Ortiz, Manuel Soria Galvarro, Agustín Galleguillos Cossio, Antonio Bermejo, Francisco Hermójenes Mier, Antonio Porrez, Constantino Morales, Juan F. Tellez, Felipe Guzmán, José Víctor Zaconeta, Benjamín Guzmán y otros,[2] entre estos debemos agregar sobre todo el de José Ignacio León (1816 – 1894) “uno de los más notables rectores del Colegio Bolívar perteneciente a la capital de Pagador,[3] algunos de ellos maestros de nuestro biografiado. A comienzos del siglo XX contrajo nupcias con la joven dama Rosa Requena. Tuvo la pareja durante su vida matrimonial siete hijos: Elena, Juan —muerto en su mocedad—, Blanca, Mario, Elsa, Alberto y Alfredo. Activo y diligente desde su juventud, formó parte de aquellos dinámicos ciudadanos impulsores de los acontecimientos de cambio y progreso que se dieron a finales del siglo XIX e inicios del XX.

Estos hechos históricos de mudanza, tuvieron como fuente de las transformaciones los grandes logros del despliegue de la economía empresarial minera.

Según afirmación del señor Carlos G. Ávalos, gerente de empresas mineras de Oruro, “los tres distritos mineros que contribuyeron más en la época moderna, en el último medio siglo (entre 1863 – 1913) a la producción de plata, fueron: Oruro, Colquechaca y Huanchaca”.[4]

 “La exuberancia del cerro PIE DE GALLO – dice Zevallos Antezana- afianzó la industria minera, creando a su vez, actividades conexas” -y continua- “sin embargo, la vida intensa de Oruro data sólo desde 1895. El ferrocarril de Antofagasta abarató los fletes e implantó el comercio extranjero en mayor escala. La población comenzó a extenderse alcanzando edificaciones más conforme con un rango de ciudad…/ Más tarde, a partir del año 1907 se expandía el ferrocarril a La Paz, luego a Cochabamba”, y termina aseverando que “Oruro convertido en centro donde convergen todas las energías nacionales, a partir de 1900, ha hecho girar vertiginosamente el volante del progreso”.[5]

Bajo este ímpetu de avance y desarrollo, el año 1907 se inauguró en la ciudad un ferrocarril urbano, su ejecutor fue el distinguido ciudadano Natalio Condarco Sierra. Al respecto, el Álbum Conmemorativo del Tricentenario de la fundación de Oruro, trae la siguiente relación:

 FERROCARRIL URBANO

“Esta empresa, cuya gran importancia está a la vista, fue fundada en el mes de junio del año 1907, época en que empezaron a funcionar los tranvías./ El 17 de junio de 1907, se inauguró oficialmente el servicio total de la empresa, siendo padrino el presidente del H. Consejo Municipal señor Manuel Elias. Este acto revistió todas las características de un verdadero acontecimiento, pues la inmensa utilidad que los tranvías prestan, y el gran circuito que recorren dan toda dase de facilidades a los transeúntes y residentes de la localidad./ La empresa tiene en servicio permanente 4 carros de primera y 5 de segunda…/ Actualmente su único propietario es el prestigioso vecino don Natalio Condarco’.[6]

A finales del siglo XIX, y también a comienzos del XX, el deporte lo contó entre sus impulsores, fue uno de los cofundadores del Oruro Foot-Ball Club el 26 de Mayo de 1896.

Conforme a un pie de foto de ese año —dice el periodista Ángel Torres—- formaron parte del equipo futbolístico: Abel Sologuren, Leoncio Suaznabar, Max Gastelú, Enrique Böhrt, Darío Aramayo, Simón Irahola, Lisandro Urquidi, Ricardo Ramos (Capitán), Enrique Vargas, Natalio Condarco, Fidel Aranibar, Emiliano Galleguillos, Mariano Bayá, Jorge Arce, Ulisis Ramos, Guillermo Mier y León, y José Quirós”. En párrafos posteriores —continua el nombrado periodista, y nos dice— “que en 1905 concertóse epistolar y telegráficamente un encuentro interdepartamental, el primero del país en tal carácter, entre el Oruro F.B.C y el Thandeds, a librarse en “ida y vuelta”, el de ida en La Paz…/ El encuentro fue memorable y favorable a Oruro, 3 a 1 gol, lo que suscitó un extraordinario entusiasmo en la ciudad altiplánica. El día del retorno a Oruro del onceno victorioso y de los delegados, fue apoteósico, familiares, autoridades, socios y aficionados se trasladaron hasta más allá del [río] “Tagarete” para recibir a los deportistas acompañándolos en cortejo triunfal hasta el centro de la ciudad. En el trayecto desde puertas y ventanas se arrojaba papel picado, flores y confites, en los restaurantes brindóse con champaña por los campeones […]/ El equipo vencedor de ese primer intercitys estuvo integrado por Natalio, Enrique y Lisandro Condarco, Luis Sierra, Alejandro Mendizabal, Carlos Sanjinés, entre los más citados”.[7]  Hasta acá, lo que afirma Ángel Torres, según parece, documentado en una “Memoria de la Liga Deportiva de Oruro” de 1925.

El equipo completo de jugadores de 1905 conforme a una fotografía de ese año, fue el siguiente: “En la primera fila, parados, aparecen: Octavio Lozano Cueto (representante), Carlos Gumucio, Alejandro Mendizabal, y Julio Benavidez. Segunda fila, sentados: Natalio Condarco, Néstor Cabezas Villa y Emilio Suaznabar. Tercera fila, sentados: Luis Sierra Galvarro, Santiago Rogers, Emilio Benavidez, Andrés Rogers y Lisandro Condarco.[8]

Nueve años de transcurridos de la fundación del Oruro Foot Balll Club, este nuevo equipo de jugadores estuvo formado por personas más jóvenes. El único integrante del primer plantel, fue Natalio Condarco. Enrique Condarco no formó parte del mismo. Dos años después, en 1907, esta nueva generación funda el “Oruro Royal Club”.

Por esos años de 1905 y 1906, Mary Robinson Wright, “una turista yanqui”, publica una obra con el título de BOLIVIA, en la que a grandes rasgos describe la ciudad de Oruro y, refiriéndose a su población, afirma, que “hay muchos residentes extranjeros: ingleses, alemanes, franceses,  norteamericanos”, olvida nombrar a italianos, españoles, árabes, yugoslavos entre serbios y croatas, integrantes todos de la ciudad cosmopolita de la que habla posteriormente nuestro poeta Luis Mendizábal Santa Cruz.

La autora, Mary Robinson Wright, reseña, luego, el paisaje andino, y sostiene, que “debido a la gran altura y a la exposición de la ciudad a los vientos fríos, la vegetación no presenta gran desarrollo en esta comarca, y la ciudad misma, ofrece un aspecto bastante triste sin el adorno de árboles y arbustos”.[9]

Antonio J. de Sainz comentando esta obra, toca el tema de la arboricultura hacia 1925, y asevera, que “gracias al esfuerzo desplegado durante largos años por la Municipalidad, Oruro ostenta el lujo de tener árboles en sus paseos y avenidas” —y agrega, que— “es el mayor éxito alcanzado por la Comuna en porfiada lucha contra el clima, la pobreza del suelo y la barbarie destructora de los propios habitantes de la ciudad”.[10]

La historia de los hechos que se fueron sucediendo en diversas etapas de la vida de la ciudad de Oruro para arborizar sus calles, plazas, parques de recreo y viviendas privadas, ha sido tratada ampliamente y en base a copiosa documentación primaria en un trabajo biográfico, por Ramiro Condarco Morales, en 1975 en dos extensos artículos periodísticos dados a luz en Presencia Literaria, artículos vueltos a la publicidad en un folleto impreso por la Universidad de Oruro. Este esbozo biográfico, inspiró una pieza literaria encomiástica con el título de Lisandro Condarco, Hombre-Árbol, cuya autoría corresponde al médico, poeta y escritor Dr. Alfonso Gamarra Durana, publicada en Presencia Literaria[11] y transcrita en su obra El Prodigio de las Letras.[12] Sin embargo, y como sostiene el mismo Condarco, “el análisis de la documentación pertinente demuestra que el arborizar las calles de la ciudad de Oruro y sus numerosos parques, fue una obra de persistencia reiterada y del tiempo. Fue un proceso de ejecución, aclimatación, reimplantación, y selección, y como tal, tuvo sus inspiradores, sus ejecutores prominentes y sus seguidores.[13] Privadamente fueron muchos los propietarios de residencias con jardines que contribuyeron al embellecimiento del paisaje urbano con su dedicación a la floricultura y arboricultura, “empero, —dice Condarco— a pesar de todo, el invernadero altiplánico más sorprendente y galano de la ciudad de Oruro y de toda la República, en aquel entonces, es decir algunos años antes del Centenario, fue la Quinta Elena de Natalio Condarco…/ En este extraordinario y bello oasis de la ciudad de Oruro, de unos 10.000 metros de extensión aproximadamente, crecían, cerezos, almendros nogales, manzanos, ciruelos y de manera general todas las plantas y todos los árboles frutales y de ornato existentes en otros sitios de la ciudad.[14] Esta residencia conocida Con el nombre de Quinta Elena —nombre de la hija primogénita del propietario—, estuvo situada en la avenida Colombia[15] hoy Avenida 6 de Octubre.

“Infortunadamente, —dice Ramiro Condarco— el auge de la magna obra emprendida en distintas épocas, por los pioneros de los trabajos de forestación de la ciudad de Oruro, no tardó en ceder sus originales impulsos al imperio de una larga época de relajamiento y retroceso.

La decadencia se hizo patente, primero en los jardines de propiedad particular, y, luego en los parques y paseos públicos, quizá, como directa consecuencia de la depresión y decaimiento de Oruro como centro de explotación minera.

La Quinta de Natalio Condarco “que, con mucho habia sido el primer invernadero de Oruro, fue decayendo, poco a poco, una vez pasada la contienda del Chaco. Entre los años 1940 y 1945 todavía existían allí los vestigios del antiguo criadero cuya existencia olvida mencionar su biógrafo: Humberto Cartagena Salvatierra, si bien hace expresas referencias a “sus prácticas de genética” y sus “éxitos en fruticultura, horticultura, avicultura, cunicultura y ganadería”[16] estas tres últimas en su propiedad altiplánica de Cotochulpa.

Años posteriores a la guerra del Chaco, desafortunadas inversiones incidieron negativamente sobre sus actividades económicas afectando su situación otrora de próspero propietario y hombre de empresa.

Su casa, frente a la Avenida 6 de octubre, fue expropiada al ser declarada de necesidad y utilidad pública para el establecimiento de un centro de instrucción colegial. La residencia, por demás amplia y muy bien dotada en ambientes, más, un tercio de su extensa superficie, pasó a poder del Estado. Natalio Condarco Sierra falleció en su ciudad natal hacia el año 1960 a los 85 años de edad.

Fuentes consultadas

Álbum Conmemorativo, Oruro. 1907.

Ascarrunz, Jenaro. Compendio de la Historia de Oruro. Oruro, Imprenta La Favorita de D. Terán Miranda, 1926.

Bolivia, República de. Bolivia en el Primer Centenario de su Independencia. E. I. Du Pont de Nemours & Company, Inc. Ramo de Fabrikoid, Newburgh, Nueva York, E. U. A., 1925.

Cartagena Salvatierra, Humberto. “Natalio Condarco Sierra, biznieto del Gral. Antonio Álvarez de Condarco”. La Patria, (Or.Sep.1959): 6.

Condarco Morales, Ramiro. Aniceto Arce. Artífice de la Extensión de la Revolución Industrial en Bolivia. La Paz, Imprenta Amerindia, 1985

Condarco Morales, Ramiro. “Lisandro Condarco: Investigador y Pionero”. Presencia, Presencia Literaria I (LP.2. Nov.1975) y II (LP.9.Nov.1975).

Gamarra Durana, Alfonso. “Lisandro Condarco. Hombre-Árbol”. Presencia, Presencia Literaria (LP.12.Feb.1984).

Gamarra Durana, Alfonso. El Prodigio de las Letras. Empresa Gráfica Offset S.R.L. Oruro, 1989.

Hoy, Hoy Deportivo, (LP.30.May.1971). Fotografía.

Quintana Condarco, Raúl de la y Duchén Condarco, Ramiro. Pasión por la Palabra. Producciones Cima, La Paz, 1992.

Santa Catedral de Oruro. Libro de Bautizos, No. 22, Pág. 338 (1.Dic.1875).

Torres, Ángel. “En Bolivia se empezó a jugar fútbol a 3.706 m.s.n.m. hace más de cien años”. El Diario (LP.9.Jun.1996).

NOTAS

[1] Santa Catedral de Oruro. Libro de Bautizos No. 22, Pág. 338 (1.Dic.1875).

[2] Ascarrunz, Jenaro. Compendio de la Historia de Oruro. Oruro, Imprenta La Favorita de D. Terán Miranda, 1926. Pág. 36.

[3] Quintana Condarco, Raúl de la y Duchén Condarco, Ramiro. Pasión por la Palabra. Producciones Cima, La Paz, 1992. Pág. 352.

[4] Condarco Morales, Ramiro. Aniceto Arce. Artífice de la Extensión de la Revolución Industrial en Bolivia. La Paz, Imprenta Amerindia, 1985.  Pág. 112.

[5] Bolivia, República de. Bolivia en el Primer Centenario de su Independencia. E. I. Du Pont de Nemours & Company, Inc. Ramo de Fabrikoid, Newburgh, Nueva York, E. U. A., 1925. Oruro. LA CIUDAD. Pág. 913.

[6]  Álbum Conmemorativo, Oruro. 1907.

[7] Torres, Ángel. “En Bolivia se empezó a jugar fútbol a 3.706 m.s.n.m.M. hace más de cien años”. El Diario (LP.9.Jun.1996).

[8] Hoy, Hoy Deportivo, (LP.30.May.1971). Fotografía.

[9] Bolivia, República de. Bolivia… Pág. 901.

[10] Bolivia, República de. Bolivia… Pág. 901.

[11] Gamarra Durana, Alfonso. “Lisandro Condarco. Hombre-Árbol”., Presencia Literaria (LP.12.Feb.1984).

[12] Gamarra Durana, Alfonso. El Prodigio de las Letras. Empresa Gráfica Offset S.R.L. Oruro, 1989. Pág. 77.

[13] Condarco Morales, Ramiro. Lisandro Presencia Condarco: Investigador y Pionero. Presencia, Presencia Literaria I (LP.2. Nov.1975) y II (LP.9.Nov.1975).

[14] Condarco Morales, Ramiro. “Lisandro Condarco: Investigador…”.

[15] Bolivia, República de. Bolivia… Bolivia panorámica. Oruro. Residencia orureñas. 1. La Villa “Elena” en la Avenida Colombia (error, Quinta Elena). La Avenida Colombia donde se han construido las mejores residencias. Pág. 47.

[16] Humberto Cartagena Salvatierra. “Natalio Condarco Sierra, biznieto del Gral. Antonio Alvarez de Condarco”. La Patria, (Or.Sep.1959): 6.

MELGAREJO Y EL DOLOR DE MUELAS
Por: Natalio Condarco Sierra (Oruro, 1875 – 1960) / Artículo publicado en El Diario, Nuevos Horizontes el 18 de Julio de 2017.

Mi padre, don Oswaldo Álvarez de Condarco, médico cirujano de prestigio profesional, conocido por todos en la ciudad de Oruro, más que todo por su modestia y generosidad, tuvo la suerte de atender al sargento de Tarata. Que, por un motín contra su compadre el general José María Achá, llegó a la presidencia de la República en el Día de los Inocentes.

La vida de Mariano Melgarejo es casi de to-dos conocida: Violento y disoluto; ignorante y arbitrario; apasionado y caprichoso; imponiendo su voluntad como norma de conducta y leyes. Militar, formado en cuarteles y revueltas, valiente hasta la temeridad y el sacrificio, al llegar una vez a Oruro, fue vencido por un dolor de muelas, antes que por las dificultades del viaje y sus campañas para derrotar a los opositores.

En esta ocasión, había llegado inesperadamente a media noche, alojándose en el Palacio de Gobierno. El dolor pudo más que su resolución de seguir con el viaje. Desesperado, gemía como un niño y a veces bramaba más que un toro enfurecido. No encontraba alivio ni en la bebida, hasta que su recuerdo le iluminó, ordenando a sus edecanes. “Conducir, inmediatamente, al doctor Condarco, para atender a S.E. de una operación urgente”.

Sus edecanes, cumpliendo la orden, casi derriban a golpes la puerta del domicilio de mi padre, que apenas distaba una cuadra del Palacio y, notificando al médico le imponen acompañarlos.

Con el instrumental necesario y su maletín clásico, mi padre fue conducido, dejando alarmada a su esposa, la señora Clotilde Sierra de Condarco. Y una vez ante la presencia del General y Presidente, preguntó:

–¿De qué se trata, mi General?

–Melgarejo, en ese instante, se incorpora lanzando bramidos y rugidos, como un león herido y mirándolo fijamente, le responde:

–¡¡De las muelas doctor!!. . . Hay que hacer una “operación urgente”. ¡¡¡Ataque Ud. pronto!!! ¡¡¡Pronto!!!, porque esta muela me ha de vencer.

Ante la inminencia de la orden, mi padre muy presto sacó sus fórceps y elevadores, tomando al paciente más sumiso y resignado que nunca.

El General le indicaba:

–Esta muela doctor – gritando inesperadamente – ¡¡¡A la carga doctor!!!. . . A la carga. . . –, decía débilmente, en el instante en que la extracción se producía.

Cuando la muela le fue mostrada y su alvéolo desinfectado con yodo y alcohol, Melgarejo re-cuperó su bienestar y, entusiasmado exclamó:

–¡Hemos vencido doctor; hemos triunfado!! Esto hay que festejarlo!. ¡Ordenanza! ¡¡¡Sirva Ud. cerveza alemana al galeno!!!. –, mientras mi padre, que era abstemio por temperamento, in-sinuaba: –No suelo beber cerveza mi General–.

El Presidente Melgarejo, desconcertado, mi-rando hacia todos lados sin encontrar una ra-zón, exclamó:

–Eso no se opone doctor para que Ud. me acompañe y brinde por el éxito de la operación. Ordenando después: ¡Ayudante! Prepare Ud. chocolate y bizcochos para el doctor. . .

Inmediatamente, la mesa fue servida y mi padre obligado a brindar tomando chocolate por el éxito de la operación.

Como el tiempo transcurría, su esposa, ya nerviosa por la tardanza y pensando que algo malo le podía haber ocurrido, salió en su busca y llegó al Palacio, siendo recibida amablemente por S.E., quien al escuchar los motivos que ella tenía, sin responder nada ordenó:

–¡Jefe de guardia!. . . Que la escolta presidencial acompañe a la matrona y su esposo para que ningún impertinente se cruce en su camino. Conducirlos hasta su domicilio con todos los honores necesarios a su rango porque hemos vencido al dolor y ha cumplido bien su misión.

He aquí esta anécdota antigua de Oruro, que nuestra madre desde niños nos contaba y que ha sido muchas veces explotada en diferente forma. He aquí la evocación de Oruro en un pasaje de aquellos años turbulentos.

De “El duende” – La Patria – Oruro. https://www.facebook.com/Historiasdebolivia/posts/2028318117389297/ recuperado el 12 de noviembre de 2020