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Enrique Condarco Sierra (1883-1948) Médico, escritor, periodista y pintor nacido en Oruro el 27 de noviembre de 1883. Padres: Osvaldo A. Condarco y Clotilde Sierra de Condarco. Estudió en el Colegio Bolívar y en la Facultad de Medicina de la Universidad Mayor Real y Pontificia de San Francisco Xavier de Chuquisaca. Obtuvo su diploma profesional en 1907. Posteriormente hizo estudios en el Instituto Pasteur de París y en otros institutos y facultades de capitales europeas. Fundador y director de la Revista Argos (junio de 1923). Cofundador del diario La Patria de Oruro. Fundador de la Sociedad Médica de Oruro. Director y asesor de la primera Cruz Roja instituida en Oruro. Director de la Clínica de Mujeres  del Hospital San Juan de Dios. Director del mismo hospital por varios años. Jefe de Sanidad Departamental de Oruro, por primera vez, entre 1918 a 1920, y, posteriormente, por otros períodos. Vocal del Tribunal Médico de Oruro. Munícipe en 1916. Profesor de Medicina Legal  de la Facultad Libre de Derecho de Oruro. A partir de 1918, —y por muchos años— promovió, a través de conferencias y publicaciones periodísticas aparecidas en diarios y revistas, una intensa campaña de divulgación de temas científicos de actualidad  y necesario conocimiento público. Falleció el 27 de febrero de 1948. (Ramiro Condarco Morales).

Autor de libros como Ante las murallas de Jericó (1927), El charlatanismo médico (1936), Troqueles (1938), Lampos (1938), La descendencia de los bebedores (1938) y Saetas ¿Le viene el guante? Que se lo plante (1942).

Fue un impenitente luchador antiimperialista y anticlerical; firme en la defensa de sus convicciones, lo que le valió, en su tiempo, más de una malquerencia…, particularmente relacionada con los adláteres del imperio y la estructura eclesiástica, corifeos y beatas de sacristía con pronunciado (pero difuso) olor a santidad.

Sin embargo, Enrique Condarco fue un intelectual respetado en su tiempo, y a la hora de su muerte no fueron pocos los homenajes realizados, traducidos, principalmente en veladas fúnebres y notas de prensa, como las publicadas a los pocos días de su fallecimiento (La Patria, Oruro, 10.Abr.1948), y las que salieron a luz para conmemorar el primer aniversario de su partida (Tribuna Universitaria, Oruro, 14.Mar.1949) .

Intelectuales de la talla de Josermo Muillo Vacareza (1900-1987), Manuel Sanzetenea, Luis. H. Aparicio y Luis Bullaín, entre otros, le rindieron sentidos homenajes. Sin embargo, en esta ocasión, nos permitimos transcribir un soneto escrito por su sobrino, Ramiro Condarco Morales, a poco del fallecimiento de Enrique Condarco, que refleja el sentimiento familiar tras la pérdida de este prestigioso intelectual orureño (Ramiro Duchén Condarco):

Coloquio con el luchador muerto

A la memoria de mi tío. Enrique Condarco

No ha resonado la hora del Walhalla.

No luchador, aún no, no todavía,

no ha de llegar la huríe que confía

la miel hiblea del descanso. Calla,

 

pero tu voz que agita la muralla

y estremece la arteria del vigía

saliendo de su extraña osteología

dirá el viejo vocablo de batalla.

 

Tu cuerpo amortajado con acíbar,

en un pequeño cuerpo de Bolívar

que aró en el mar el surco de su lecho,

 

Y cual todos los días de la vida,

despertará tu voz bajo tu lecho

cuando amanezca el Alba Enrojecida.

 

Ramiro Condarco Morales